viernes, 31 de julio de 2020

Café de amor





Leí tu mensaje tarde, en la oscuridad del silencio, en el silencio de la noche, mientras se agolpaban tristes mis recuerdos, en el instante justo que toqué suelo en mi melancolía. Me dices que mañana estarás en la ciudad. Tras la sonrisa entre lágrimas, el descanso por la emoción. 

Te espero en la recepción de tu hotel, demasiado tarde para una reunión de trabajo, demasiado temprano para comer, perfecto para tomar un café. Me invitas a tomarlo en tu suite. Ya en el sofá me pides que te recite la colección de palabras que te escribí la última vez que nos vimos: Me dijiste que no te irías sin tener alguna prueba por escrito de nuestro encuentro, como cuando miras fotos de antiguas parejas años después del último beso, a escondidas, sólo por su belleza. Me das la servilleta y comienzo a leer. A la mitad te quitas el sujetador con habilidad, y la habitación, gélida, endurece tus pezones bajo la camiseta. Más hermosa que nunca me abrazas antes de terminar mi lectura, y cuando mi erección alcanza el máximo deseo, comienzas a besarme. Tus besos se interrumpen para pedirme que te siga susurrando palabras al oído y yo no paro de hablarte despacio, como si fueran caricias en el alma. Después, buscas el abrigo en mi, y el silencio se convierte en el verdadero termómetro de los sentimientos, esos que se tienen libres, sin exigencias, sin posesiones: Los celos son para las parejas y tu y yo somos dos espíritus que vuelan libres, que se desean y aman cuando coinciden en el mismo aeropuerto. "¿Que estamos escuchando?" preguntas. "Träumerei, de Schumann. Soñando". "Me encanta, así estoy yo ahora, soñando despierta" y te haces la dormida en mi regazo. "La verdad es la que la compuso su mujer, Clara Schumann. se amaban con locura. Tuvieron ocho hijos, y cuando el murió tuvo que seguir tocando y componiendo para alimentarlos". Haces un ruido casi imperceptible para indicar que me estas escuchando cuando, en verdad, caíste en brazos de morfeo. Me separo de tu cuerpo con cuidado y dejo la estancia bajo una preciosa Lied de Strauss. La voz de la soprano tapa la torpeza de mi huida, que resultaría cómica a tus ojos. Y tras comprobar que la nota que te he escrito se halla en un lugar visible, vuelvo a la vida que me ha tocado vivir, hasta la próxima coincidencia.

jueves, 30 de julio de 2020

Todas son las novias

Todas son las novias que quise tener. Las miro con disimulo por la calle, riéndose con sus amigas, discutiendo con sus novios. Todas son las novias de otro. Otro que es más guapo y más gilipollas que yo. A todas amaría, a todas consolaría tras el eterno desplante de su novio. Les escribiría antes de dormir: "Eres tan bonita que das miedo" y ellas me responderían "Eso es muy bonito leerlo de buena mañana". En los paseos otoñales pararía entre besos por cada hoja que nos encontrásemos. Y el amor haría que no necesitásemos más. Pero siguen siendo sueños mientras estoy despierto. Sigues amando a otro mientras duermo. Otro que es más guapo y más gilipollas que yo. Las risas de tus amigas son por tus quejas sobre él, por su comportamiento egoísta y pasota. Ellan empatizan con tu relato porque les pasa lo mismo. Al volver a casa esperas que te escriba antes de dormir, y despiertas con su indeferencia. Mientras, los caballeros esperamos agazapados nuestro momento. Deseando más tus besos y tus abrazos que cualquier otra cosa del mundo. Decía mi amigo Joaquín que el hombre que ama a una mujer, de alguna manera las quiere a todas, y el que ama a todas en el fondo no quiere a ninguna.

Celebración de vida, celebración de muerte



Tras tres horas de avión y dos de guagua llegamos al piso. Era ya madrugada. Me daba muchísima vergüenza reconocer no saber llegar, así que me excusé en el cansancio. Tu mirada azul parecía darse cuenta de mi mentira, de que nunca había estado allí, pero lo dejaste estar. Por eso te reíste cuando acerté con la llave al sexto intento. Las mujeres sabeís estas cosas. Al abrir, inexplicablemente, la casa olía a muerte, como si las paredes supieran los hechos que iban a acontecer horas después de cerrarse por última vez. Mi padre volvió a tierras gaditanas desde aquel paraíso para morir donde nació, exactamente en la misma habitación, sesenta años antes. La casa parecía haber sido arrasada por su peor enemigo, que siempre fue él mismo. Papeles desordenados por mesas y sofas, incluso por el suelo, allá donde alcanzara la vista. "Hay una escalera" dijiste. "Ya te dije que era un dúplex"- te contesté. Descubriste la terraza, tan grande como toda la casa, y pegaste un pequeño chillido entre asombro, placer y alegría. Luego volviste comedida, con cara de susto, como si fueras una niña que había cometido una travesura. por haber roto el duelo que creíste conservé durante todo el viaje. Simplemente estaba cansado, no dolido. Quien suele buscar la muerte la encuentra. Playa Sardina es un lugar recóndito del paraíso y estaba jubilado. Sólo tenía que disfrutar, pero decidió activar el modo autodestrucción. El ser humano es así. Nos fuimos a la cama y yo, en mi desesperación, te desnudé rapidamente y me entregué en cuerpo y alma, porque la muerte hay que compensarla con la vida, porque al verte desnuda la mezcla de cansancio, angustia, cabreo y erección provocada no me iba a dejar dormir. Sabedora de que nadie podía oír, gritaste, aullaste de placer varias veces. Quizás fingiste, pero poco importa. Necesito la felicidad en mi vida, necesito celebrar la vida, y no hay mayor celebración que ser tu empotrador a domicilio, que sujetar tu corazón, sostener tu cuerpo y estar dentro de tí. Me dormí acariciando tu cabecita dorada y amanecimos cuando la luz del sol empezó a calentar nuestros cuerpos. La mañana siguiente se convirtió en una gymkana de ordenar papeles, limpiar la casa y buscar tesoros. Y descubrir la playa. Hacía tantos años que no iba aquella playa que se me había borrado de la memoria. La última vez que estuve en ella, la isla parecía un planeta distinto, enorme. Ahora parece irreal, como un sueño del que no quieres despertar. Me había puesto una camiseta azul de mi padre, y alguien empezó a gritar su nombre añadiéndole el título de Don a lo lejos. Tenía al menos, mil años y un sombrero de paja. Al darle las novedades, con mucha pena, llamó a otros lugareños y con una rapidez inusitada organizaron una misa de requiem para el domingo. ¿Por qué en ese momento comencé a recordar nuestra escapada a Carvoeiro? ¿Que tiene que ver una playa del Algarve con Canarias? ¿El calor, las discusiones estúpidas sobre política contigo? Se sea creyente o no, si hay algo hermoso en Canarias es una misa con timples y otros instrumentos locales, donde dan la paz con ustedes en vez de vosotros, y donde la belleza de las mujeres le hacen creer a uno en Dios. Y ahí redescubres un secreto de la vida: Podrás amar, pero no estás ciego. Podrás ser fiel, pero no dejar de soñar despierto. Supongo que es una maldición de los hombres. Yo, escarmentado en cabeza ajena, deseoso de ser hombre de una sola mujer, lo sabía bien. 


miércoles, 29 de julio de 2020

Amor Sefardita





"Las sombras de tu vergel secreto escondieron los besos de labio y labio abiertos en flor
Doncella de nobleza levita, si adoras a un cristiano más vale que silencies tu amor
La noche soñada en los jardines despista a los guardianes que velan tus paseos" (Ana Alcaide)


Nuestro amor es pasear por el casco viejo sin más pretensión que amarnos en la noche. Un amor que dicen va contra la ley y que pronto dejará de existir salvo en nuestros corazones. Quiero que sólo la luna sea testigo de nuestros últimos besos. Bien sabeis que jamás amé a nadie como a vos. Ahora que nuestro destino es incierto, no quiero que lo olvideís. Ni el Obispo ni el Rabino mayor de Castilla podrán prohibirlo jamás, pues se haya en la inmortalidad de nuestras almas y ahí se mantendrá como recuerdo imborrable hasta el fin de los tiempos. Vive Dios que pienso luchar por el, antes que llegue el invierno a nuestras vidas. Y es que me resulta imposible cerrar los ojos y no volver a recordaros mirándome, me resulta imposible no agarrarme a vuestra cintura infinita. Se lo que pensaís: Probablemente me cueste la misma vida amaros. ¿Y que sentido tendría mi vida sin vos? Me preguntareís. Os respondo yo: Me iré de este mundo habiendoos amado ¿Que importa que me claven una daga en el quinto espacio intercostal, sino puedo volver al sabor de vuestros labios? La vida es sólo la antesala del descanso merecido donde volveremos a unir nuestras almas.

lunes, 27 de julio de 2020

Nada vale en el amor, todo vale en el amor


Soy viajero sin destino fijo, culo de mal asiento, mi propio cirujano a la hora de coserme las heridas del amor, general que ha luchado en batallas de emociones perdidas durante años, sin llegar a comprender porque nos atamos a ellas cuando amar debería de ser la máxima expresión de libertad. Soñador despierto, sobre todo cuando una imagen hermosa vuela por mi mente. Hace años descubrí que nada vale en el amor y que todo vale en el amor. Que querer no es una foto fija y que lo construido durante años se puede desvanecer en segundos. Que el egoísmo deja de ser razonable cuando afecta al corazón de terceras personas. Y sobre todo aprendí a degustar el amor despacito, aprendí a cogerte de la mano mientras tu respondías apretando fuerte, como si fueras a echar a correr en cualquier momento, como si escapáramos de la guerra del día a día a nuestro paraíso natural. Tu amor me hizo reaprender la lección de los besos lentos, mordisqueando levemente el labio inferior mientras saboreabas el superior y te acariciaba la cabeza. Dejarte cabalgar en los ritmos verticales, mientras pronunciabas hermosas palabras. Correr por el barrio gótico mientras nos ofrecían toda clase de diversiones prohibidas. Tumbarse en el desierto bajo las estrellas y no querer dormir. Hacer el amor en un prado al pie de una montaña al amanecer, sin más compañía que unos caballos semisalvajes. Comer los mejores Spaguetti a la Vongole del mundo en un callejón de Roma que ni siquiera aparece en los mapas. Volverme en las escaleras del metro, yo siempre un escalón por debajo, y besarte como si el mundo se fuera a acabar. Cantar canciones en un concierto hasta quedarme afónico, morir en los bises, borrachos de felicidad. Visitar las playas más escondidas, más recónditas, y tirarme desde el acantilado, muerto de miedo en el momento de saltar, mientras los lugareños reían, pues ellos lo hacían todos los días. Que un soldado demacrado y al que le faltan varios dientes te apunte con un fusil en una de las fronteras más conflictivas del mundo, por simple diversión y tu me sonrías mientras pone el sello en tu pasaporte, y al cruzarla me abraces hasta dejarme sin respiración, pues has visto pasar la vida en un instante. Que me mires con los ojos abiertos, atenta a la conversación, mientras pronuncio el nombre de ciudades perdidas y palabras desconocidas, de lugares para tí desconocidos pero que quieres visitar tras mi relato, mientras te cuento como las personas sonríen en todos los países, tengan o no tengan, siempre que se sientan libres, siempre que se sientan amados.  Pero como sé que aún me queda mucho por vivir, tan sólo eres una ficción de mi imaginación. Porque nada vale en el amor y todo vale en el amor. 

domingo, 26 de julio de 2020

Amor, piel, sentimientos



A mi que. A mi que amor ni que. Se cambia una piel por otra y listo. Si los labios eran delgados, otros más gruesos vendrán. Cerrarse a nivel de sentimientos. Amar hacia dentro, para que ese estado de estupidez transitoria no se contagie. Que fácil es engañarse a sí mismo. Que fácil amar y dejar de hacerlo cuando la belleza no te entra por los ojos. Pero cuando una belleza atrae y enamora, estás perdido. Deja de pensar en esa chica del reencuentro. Fue una casualidad, por el centro de la ciudad pasa todo el mundo. No pienses en el destino. No pienses en amarla hasta en el infinito. Ahora es demasiado bella y tú no. Si juegas de nuevo a ponerle mesa y mantel te harás daño. Y ella seguirá paseando por las calles, porque para ella serás uno más. Si la seduces ella marcará el ritmo y te destruirá. Huye. Estás a tiempo. Corre. ¿Pero que estás haciendo? No en su dirección estúpido, en dirección contraria. No la saludes. No eres del barrio. Va a notar que es la tercera vez que pasas por aquí, y te preguntará. ¿Que le vas a contestar? ¿Que sólo pasas por aquí para coincidir con ella? Que patético. Huirá de tí como si estuvieses loco. Y eso que la loca es ella. Ya la estás viendo como el amor de tu vida. Y no lo es. Esa mujer no. Ni de tí ni de nadie. No quedes con ella. No, no y no. La última vez que quedaste con ella te enamoraste, y ella tenía novio. Que no tenga ahora tan sólo va a provocar que te destroce el corazón más tarde. ¿Que haces contándole de nuevo tu vida, como si no te conociera? ¡No la hagas reir! Ahora la has medio enamorado. Pero no del todo. Ha vuelto a ofrecerte habitación de hotel, ¿Ves? Nunca quiere llevarte a su casa. Al menos paga ella. 


Te echaba tanto de menos, eres tan hermosa,  la piel más bonita que jamás han rozado los labios. Me llamas "mi chico", me abrazas y quiero morir. Acariciar tu melena hasta morir. Mirarte hasta morir. Me encanta hacerte el amor sin cerrar los ojos, porque es una delicia y porque sí. ¿Sabes cuantos ángeles están enfadados conmigo, porque en vez de soñar con ellos sueño contigo? Y el tiempo pasa rápido, la noche cae y nos unimos una y otra vez por el poder de la atracción. No te vayas. Que sí, que me tengo que ir. ¿Pero a donde vas a ir en medio de la noche? No te preocupes, tu descansa, duerme tranquilo. ¿Dormir tranquilo? Sí. La habitación está pagada. El minibar estaba incluido en el precio, tómate lo que quieras. No, no te vayas. Adiós.

Te avisé. Te avisé, te iba a hacer daño. Ellas siempre lo hacen. Y esta está especialmente loca y hermosa. Es una combinación fatal. Lo sabías y entraste en el lado oscuro. Ahora, gime, llora, borracho de amor, desnudo, frágil. Tápate con el edredón como si eso te salvase. El fin del mundo puede llegar, tu estás cubierto por el edredón. ¿Como echar de menos a alguien tan profundamente, si acaba de salir por la puerta? No es por su ausencia, es porque sabes que no la volverás a ver, al menos en mucho tiempo. Si no fuera tan bella, si no te hubiera entrado por los ojos, y de ahí directamente a la gestión íntegra de tu corazón, a encadenarse a tus recuerdos de manera infinita, no sufrirías tanto. Pero sufres. gimes, lloras, borracho de amor, desnudo. frágil. Sin poder olvidar. 

A mi que. A mi que amor ni que. Se cambia una piel por otra y listo. Si los labios eran delgados pues se cambian por otros más gruesos. Cerrarse a nivel de sentimientos. Amar hacia dentro, para que ese estado de estupidez transitoria no se contagie

Amor entre mentiras



Lo confieso: Me enamoré de tí entre tus mentiras, te hice el amor entre tus cuentos, confundí mi día con tu noche, 
mis ilusiones con tu engaño. Y así llegó el día que no quise más amaneceres a tu lado. Al distraerme contigo perdí  ala única mujer que me ha amado, una mujer de verdad, de bien, una artista de los pies a la cabeza. Tu, que intentas impresionar, pero ni sabes lo que es el impresionismo, que no posees ni su estilo, ni su clase. Tu, que solo sabes criticar, pero ni sabes lo que es una crítica, que la vida de adulto te queda grande. No eres más que una estafadora emocional con ínfulas, y así como si en esta vida das amor amor recibes el destino te deparará toda la tristeza que llevaste a los corazones de tantas personas. Tenías razón cuando dijiste que no encontraría a otra como tú: Tu maldad es solo comparable a tu estulticia y con ninguna buena acción conseguirás perdón. Pronto te llegará la cuenta de esa opípara cena, mientras yo solo quiero llegar a tiempo a amar a quien debía, y que me perdone. 

viernes, 24 de julio de 2020

No me leas más, no quiero que me leas



No me leas más, no quiero que me leas. No quiero que leas mis versos al amor, porque ni siquiera mereces leerlos. Deja de leer mis palabras de madrugada. La noche es para dormir y para hacer el amor, y tu sólo sabes de lo primero. Las tres de la mañana no es hora sino de malas noticias.  Deja de despertarte con mis letras. Quisiste hacerme daño causándome calor por fuera mientras me dejabas frío por dentro, pero no lo lograste, y, fracasado tu intento de maldad, me lees como si lo que escribiera fueran epítetos dirigidos a tu persona. No te esfuerces en pedir perdón. Eso sólo está al alcance de las personas nobles, y tu eres más de gases nobles. No me leas más, no me dediques ni un minuto de tu tiempo, no es necesario que recuerdes tus orgasmos fingidos mientras pronunciabas pronombres posesivos y se oían sinfonías oscuras. Mis versos tienen demasiado volumen para que los puedas escuchar, y oídos en susurro resultarían incomprensibles para tu malvada mente. No me leas, no quiero que me leas, aun me quedan vicios por perfeccionar, encontrar todas las razones del mundo en dos letras: Un Tu pero sin tí. Y ¿Sabes? Lo voy a lograr. Voy a lograr todo lo que quiero, porque me quiero, porque la vida es muy corta para acumular ojalás, porque quiero deshechar de mi vida tres cosas: Actitudes que duelen, cosas que confunden y orgullo que distancia. El amor siempre brilla en mi interior, no he de ir en su búsqueda, así que por favor, no me leas más. 

Miradas de amor



El primer beso te lo di con la mirada y tú me lo devolviste girando la cabeza para reírte bobaliconamente, respondiendo con monosílabos y recibiendo a su vez mi silencio como respuesta, ese viejo truco de hacerlas hablar hasta que se ríen de sus propias palabras. Y es que no hay mayor estado de debilidad que el de un enamorado, hasta mi mente dejó de funcionar con cada beso de tus ojos y de tus labios, poco podía decir. Hasta que se encontraron con los míos pasaron minutos infinitos, entre palabras y recuerdos. Luego pasamos a las líneas de tu cuerpo, a las cosas pares, a las curvas peligrosas. A ese viaje sin retorno que es amar, a continuar donde lo habíamos dejado. A confirmar tu belleza imperecedera. Quizás me excedí intensidad, quizás en delicadeza, pero sé que desperté la pasión en ti, esa que nunca debió dormirse, porque la vida es corta y el amor es lo que mejor sabemos hacer, sin el la humanidad está perdida. 

Green Love

”Y esperaré, y si no vuelves, bajo el olivo
Me quedaré dormido" Manolo García



Te recuerdo amándote. Por eso es difícil verte de otra manera: Nunca amé como te amo, nunca una noche significó tanto. Nadie te amará tanto como yo dice la canción, y el cuerpo sólo me pide perdonar y hablar, hablar horas contigo y que los días pasen entre miradas y risas. Evitar tragedias, sentir alegría. Que seas mi equivocación de nuevo. Abrir la puerta y volver a oír tu risa.



jueves, 23 de julio de 2020

Amor Obligado



"I've been workin' and gettin' by
But that ain't enough to satisfy
'Cause I got dreams for you and I"

Adam Payne


No puedo obligarme a dejar de amarte. He dejado de luchar contra esto, dado que el sentimiento no se puede apagar con un interruptor y contra la adicción hacia tí no hay solución alguna. Analicé por qué todavía te recordaba y la solución apareció sola: Recordaba momentos, sensaciones y lugares. No está resultando difícil sustuirlos. Sobre todo porque las risas de ella son sanas. Le expliqué de corazón como me sentía -sabes que nunca miento- y lo entendió. A pesar de todo lo relatado mesa mis cabellos como si fueramos un matrimonio viejo. Le expliqué también que cuando me divorcié entendí que el amor romántico no funcionaba, y me prometí a mi mismo olvidarme de la pasión, de la obsesión estúpida que lo acompaña. Basé mi matrimonio en el y sólo duró cuatro años. Ella era la persona perfecta para mí, a tantísimos niveles como no te puedes imaginar, pero seguía amando a su primera pareja, que estaba con otra persona. Tiempo después me pidió perdón por lo sucedido y yo lo entendí perfectamente: Fue ella la que me pidió matrimonio tras un año de relación. Yo estaba pasando por uno de los momentos más tristes de mi vida personal y me apoyé en ella en todo momento. Por eso le dije que sí. La boda fue divertida, sin más, hasta que llegó un momento del día que no recuerdo y desperté al día siguiente al mediodía. Casí perdímos el tren a Madrid, con destino a una luna de miel inolvidable, que resultó una aventura tras otra: Fue un preludio de lo que iba a resultar nuestro matrimonio, una montaña rusa de emociones. Esa sensación que aquella morena tan alta y hermosa era la mujer de otro. Y efectivamente lo era. El final fue el más civilizado del mundo dadas las circunstancias. Hasta me preguntó que iba a hacer con el anillo, se preocupó de mi durante meses, con ese instinto maternal que sólo puede desarrollar una mujer. Fueron cuatro años de felicidad sin quejas, de rutinas y visitas a Catedrales, de arreglar el mundo con los suegros los domingos. Tanta costumbre adquirió aquella situación, tanto respeto me gané, que años después me siguieron felicitando las navidades. Pequeñas victorias de llegar al corazón de las personas. María me escucha mientras cuento esta historia, como también le conté la tuya, sin dejar de mirarme a los ojos. Cuan sabias son las mujeres (algunas, tú no) pues después de cada historia me aprieta la mano y me dice:

- Tuvo que ser duro.

Y con esa empatía que Dios le ha dado me lleva al lugar donde quiero estar, y sobre todo al lugar donde tengo que estar.

miércoles, 22 de julio de 2020

Magia y amor



Desnudos nos resulta mucho más difícil mentir, cuando la ropa no tapa las vergüenzas. Me preguntas ¿Que piensas? Como si pensar tuviese que ser algo concreto, como si cuando la mirada se nos queda fija estuviéramos viendo el pasado o el futuro. Teniéndote tan cerca me vino una curiosa imagen a la mente: Estabas sentada en un tren, abstraída por la lectura. De pronto parabas de leer, pues te había venido una imagen a la mente: Estábamos desnudos, abrazados, susurrándonos palabras de amor, y mientras te acariciaba se me quedó la mirada fija. Entonces me preguntaste ¿Que piensas? Como si pensar fuese algo concreto, como si cuando la mirada se nos queda fija estuviéramos viendo el pasado y el futuro. Ese fue el sueño que me hizo despertar, sentir la soledad de mi cama, sentir la ausencia de tu cuerpo -que hacía un instante, estaba abrazado al mío, como si fuésemos un sólo ser- y la necesidad de respirar profundamente. Me vestí y salí a correr por el bosque, huyendo de mi propia soledad, con lágrimas en los ojos. El viento parecía enfrentarse a mí y me golpeó con fuerza. Parecía decirme que volviera a mi cama, que aquella noche no era para andar corriendo de madrugada. Que no podría escapar de la angustia de tu recuerdo, del tacto de tus brazos en mi cuerpo. Avancé por la oscuridad, y de pronto te oí a lo lejos, llamándome. Al acercarte, vi que tenías alas. Dí un paso atrás, asombrado y caí por un precipicio situado en el camino por donde había venido. Desperté y te abracé fuertemente. ¿Un mal sueño? me preguntaste. Sí, te contesté, mientras te mordisqueaba con cariño la espalda, continuaba por el cuello y te besaba. Ven, soy un ángel, me dijiste, te haré olvidar la pesadilla. Y sentí que tus besos, perdidos en la oscuridad, eran un regalo del destino. Dentro de ti comenzaste a hacerme preguntas entre susurros, que yo contestaba con gemidos, disperso, sin saber que decir. Un sentimiento de felicidad inmensa que me hizo despertar, seguido de tu llamada telefónica. Tras saludarte me quedé en silencio y me preguntaste ¿Que Piensas? Como si pensar tuviese que ser algo concreto, como si cuando la mirada se nos queda fija estuviéramos viendo el pasado o el futuro.

martes, 21 de julio de 2020

Fábula: El amor y la razón




Cuando te conocí, el mundo me comenzó a dar vueltas, como si toda mi vida hubiera sido un abstemio de emociones y, de repente, decidiera emborracharme en una tarde. Intenté razonar y tu belleza me cegó, fui incapaz de pensar. Y sucedió lo que ninguno de los dos deseábamos pero nuestros cuerpos anhelaban: La emoción se folló a la razón y cuando llegó al orgasmo, prosiguió su búsqueda, como si de un guión se tratara. Una búsqueda sin fin en sí mismo, sabedora que, de tenerlo, dejaría de existir. La razón no entendió el porqué de aquello, así que decidió ir tras ella. Cabalgó día y noche sin descanso por los campos del olvido, del dolor y después, del odio. Fue ahí cuando se encontró conmigo, en el borde del abismo, y le avisé: No sigas, después del odio ya no hay más mundo, date la vuelta. Después de esta línea sólo hay dragones, se llevarán tu alma y nunca volverás a ser feliz. ¿Y la emoción? La emoción había vuelto a la casilla de salida, nunca había estado donde la razón la buscaba. Lista y pizpireta, no estaba en el frío invierno que casi mata a la razón, ni tampoco en el abrasador desierto. Y es que la razón tendrá más conocimientos, pero la emoción sabe de supervivencia. Así fue como comencé a dudar de cada palabra que pronunciaste, de tus múltiples promesas, las falsas, las de placer, las de debajo de las sábanas. Y justo en aquel momento de lucha interior apareciste caminando hacia mí. Vi tu sonrisa, tu mano agitada a modo de saludo, y una sola frase salió disparada de mis labios: "Perdona, se me han atragantado las hipocresías". Después salí corriendo calle arriba. Porque el amor es más que emoción, más que razón. El amor, generalmente, es una putada. 

Envídia y amor

"I waited 'til I saw the sun
I don't know why I didn't come
I left you by the house of fun
I don't know why I didn't come
I don't know why I didn't come
When I saw the break of day
I wished that I could fly away
Instead of kneeling in the sand" (Norah Jones)






Amo a otra mujer. A la mujer que solías ser. La que se reía sin parar con mis tonterías, la que me contaba chistes de madrugada. Amo a otra mujer, la que hablaba de los nombres de nuestros hijos, la que me ponía Norah Jones en los oidos, la que me plantaba un beso sin motivo, la que pronunciaba diminutivos estúpidos cuando juntábamos nuestras cabezas, la que hacía cien fotos y borraba noventa y nueve. Pero tú ya no estás, desapareciste en una guerra estúpida que comenzaste Dios sabe por qué y que sólo a ti parece entretener, atacando a tus propios aliados, que asombrados y sin entender absolutamente ninguna de tus exigencias, te han retirado los embajadores. Y yo, que te conozco desde siempre, que vine a buscarte desde otra vida para volver a amarte, sólo puedo pedirte perdón. Perdón por haberme enamorado de tí, esa persona que ya no existe y que me hizo tan feliz. Amo a otra mujer, pero desapareció alimentada por su propio narcisismo. Tú, intentando matar mi alma, quizás insconscientemente destruiste la tuya, la ternura de los instantes que crea recuerdos imborrables, el encontrar la felicidad en una canción triste, gritar canciones de amor en un susurro.

lunes, 20 de julio de 2020

Amor fácil



¿Así, tan fácil? Sí, amor, eres fácil. Sentimiento que no tengo que buscar porque florece, echar de menos en la justa medida, amarnos con mucha ternura y pocas palabras. Eres soñar despierto y hacer planes. Fines de semana románticos que sientes como meses. Eres la definición de felicidad sin exigencias, sembrando mis días de pequeños regalos. Eres la razón de mi sonrisa, déjame ser la razón de la tuya.

domingo, 19 de julio de 2020

No te mueras nunca




Me pides que no me muera nunca. Te ha entrado la tristeza tras el amor, el vacio existencial que te hace aferrarte a mi pecho, de repente sientes que te falto y sin embargo oyes los latidos de mi corazón. Omne animal triste post coitum, decían los romanos, que algo de artes amatorias conocían. Ahora que la Luna parece que va a caer a nuestros pies, ahora que, desnudos en esta noche de verano nos miramos con su sola luz, surgen en mi corazón miedos y preguntas que tu silencio no va a contestar. Juego con tu pelo mientras miras el cielo callada, y de pura quietud apenas se escucha tu respiración. ¿Me amas, o tan sólo decidiste saciar tu soledad? ¿Dejarás ese vacío en el corazón, esa cruz en mi alma, esa nota de romanticismo escrita a mano, de cuidada caligrafía? Yo te amaría hasta que la enorme montaña que nos resguarda del viento se derrumbase. Estaba antes que nosotros y estará hasta el fin de nuestros días, que es hasta cuando quiero mesar tus cabellos. Enamorado como estoy, de la belleza de tus facciones, de esa delicadeza que parece por tí inventada, la adrenalina se ha apoderado de mi cuerpo y me impide cerrar los ojos, me resulta imposible dejar de mirarte, y es tu gesto, tu media sonrisa, la que memorizo como si fuera un mapa del que dependiera mi vida. Adoro El norte, por la claridad de tus ideas, el este y oeste, como instrumentos del tacto lento, explorando cada milímetro de mi piel como si fuese la última noche en la tierra, como si fuésemos a morir al aparecer el sol. ¿Y el Sur? El Sur es el placer eterno, donde me adentro para dar sentido a mi existencia, donde muero un poco en cada embestida. Nada dices y comienzo a impacientarme. Observo con atención el reflejo de la luz en tus pupilas. De pronto agarras fuertemente mi mano, Y yo la hago desaparecer entre las mías y te pido lo que el corazón me dicta. Déjame mujer, por favor, déjame. Quiero dejar de pensar en tí, pues no hago otra cosa y mi existencia comienza a ser ridícula. Y entonces comienzas a llorar: Es el egoísmo del amor, pues amar es un acto hermoso pero egoísta: Amamos para que nos amen, amamos porque la persona amada nos hace sentir felices. Y cuando sabemos que nos van a hacer daño, huimos para evitar la angustia, ese vértigo en el estómago. Te abrazo mientras lloras sobre mi pecho. Tranquila, amor mío, tranquila. Encontraras a otro a quien hagan feliz tus besos. Eres hermosa, inteligente, delicada. Y por eso mismo me haces sufrir, pues tu perfección me destruye de manera tan dolorosa que no quiero seguir sintiendo, que no quiero seguir viviendo. 

sábado, 18 de julio de 2020

Amor de urgencia

"
Have no fear
For when I'm alone
I'll be better off than I was before
I've got this light
I'll be around to grow
Who I was before
I cannot recall
Long nights allow me to feel" (Eddie Vedder, Long Nights)





He cruzado corriendo un pasillo que parecía una escena de 2001 de Kubrick cogido de tu mano, con uno de los mejores vocalistas de todos los tiempos como banda sonora. Los dos tenemos la urgencia de amarnos, los dos tenemos la urgencia de olvidar este año. Los dos nos desvestimos mutuamente con prisa, con la sensación del fin del mundo de aquel fatídico febrero, antes del apocalipsis, ese silencio solitario en un edificio gigante. Está atardeciendo, y sólo tendremos hasta en amanecer. ¿Puedo decirte ya que te quiero? ¿Puedes decírmelo tú, aunque sea mentira? ¿Amas a otro? ¿Importa ya algo? Sólo quiero estar dentro de tí una vez más mirándote a los ojos, disfrutar de tu belleza y que todo no sea un sueño. Uno no es responsable de lo que sueña, o de lo que vive, o más bien de lo que siente cada vez que vive. O de lo que siente cada vez que sueña. Sea alegría o congoja, y yo tengo tendencia a soñar despierto y a sentir demasiado. Los besos que te doy son el termómetro de mi amor por ti. No me pides que baje el ritmo, no me pides que pare, y yo insisto e insisto por obsesión y por pasión, porque no se hacerlo de otra manera. Quizás nos hicieron daño a los dos y por eso estamos intentando curarnos con la mejor medicina que existe.

Amor en las alturas





Madrid, la ciudad que nunca descansa.

La habitación del hotel era de un diseño moderno, sin pasado ni memoria, diseñada para la práctica de artes amatorias desde lo alto, como si copular en altura proporcionara un extra de placer. Y tú estabas allí, desnuda frente a la pared de colores, delante de frases de poesías desconocidas, lista para amar. Después el atardecer acarició mi espalda mientras estaba dentro de ti con calor y energía, mientras tu pedías que te amara más, que no parara ni un instante. Me atraías hacia ti una y otra vez mientras los rascacielos, testigos de nuestros abrazos, reflejaban la luz y parecían envidiarnos. Fue entonces cuando comencé a memorizar cada una de las partes de tu cuerpo, cada curvatura, cada centímetro de tu piel. Cuando comencé a oír el piano en mi cabeza, esa melodía trágica y alegre a la vez, que jamás había escuchado. Cuando instantes después nos relajamos entrelazando nuestros cuerpos quería detener el tiempo, ese que nunca acierta con el deseo de las personas, porque la felicidad es hacer cosas que dan sentido a nuestras vidas pero siempre nos falta tiempo. O sobra cuando deseamos volver a ver a alguien después de una ausencia. Y tu, mi felicidad ¿Dónde estarás ahora? ¿Cuándo te volveré a ver? Tendré que soportar día tras día esta incertidumbre, hasta que volvamos a vernos, hasta que vuelva a oír tu voz llamarme con diminutivos, hasta que coincidamos bajo el cielo de Berlín. Estas lejos, sin duda, porque mi voz te llama y no me escuchas, hasta que vuelvas a oírla, bajita, bajo la quietud de las sábanas. Hasta que las palabras se conviertan en promesas, y las promesas, en sueños. Entonces te cogeré de la mano y pasearemos por la calle como si estuviéramos juntos desde siempre.

jueves, 16 de julio de 2020

Amor comparado




Hoy he añadido una nueva imagen a mi mente: Tu cuerpo desnudo mientras tu mente matemática compara relaciones. Hablas de los amantes que tuviste, de esas anécdotas horizontales que poco amor elevan. Me mantengo en silencio escuchándote durante horas. Podría ser presentuoso, podría decir "A lo largo de mi vida he estuve con más de cien de mujeres, todas las que quise amar, ni una menos" y no mentiría. Pero bajo el Sol de Albufeira las verdades importan poco: Sus gentes me siguen pareciendo educadas y trabajadoras, pero algo tristes, y tu te sigues empeñando en hablarme en el idioma local para excitarme. No te culpo. Sabes que tecla tocar conmigo, sabes que melodía despierta las sensaciones de mi mente, pero eres demasiado inteligente, y no paras de jugar al mismo juego de las preguntas que juegan todas las mujeres, ese cuyas reglas los hombres desconocemos y al que nunca ganamos. Básicamente es parecido al tenis.

- ¿No te importo no? - (Saque)
- Claro que me importas. - (De frente, preparación corta, exagerando terminación)
- Creo que sólo estás conmigo porque me parezco a ella - (Let)
- A ella nunca la llevé a un sitio como esté- (Plano)
- ¿Nos parecemos? Quiero decir...¿En la forma de ser? - (Drop Shot)
- No. Sólo físicamente un poco. ¿Y que más da?

Silencio portugués. a estadia está completamente silenciosa

"Pues habrá que aplicar cariño en portugués" pensé. Cafuné, mi especialidad, pasar los dedos por el cabello de la persona amada. Como si hubiera sido diseñado para la tarea, me puse a ello inmediatamente.

- Eres mi destino.
- Fado. Si fuese tu destino ¿Cómo lo sabrías?

Muy lista, ya digo, me da mil vueltas. Tendré que hacerte el amor para que dejes de hacer preguntas.



La foto del éxito



Borré la foto del éxito, como el último paso a una existencia sin tí. Es la que más admiración femenina causó, la que cambió las reglas de juego, cuando pasé de patito feo a cisne, la que enamoró a otra. La memoria es algo extraño, jamás había reparado en aquel paisaje, el prado verde de la felicidad. En aquel momento estaba enamorado y no estaba en disposición de fijarme en nada. Ahora, tiempo después, recuerdo todos los detalles: La música que escuchábamos, el sol calentándonos, el susurro de la brisa sobre nuestro abrazo. Borré la última foto como seguro tú también hiciste. Y trabajé para olvidar, y olvidé para volver a amar, pues mi rubia me espera, el verdadero amor, sin más exigencia que la lealtad, sin más pretensión que ser feliz, sin más petición que sus hijos tengan mis ojos. Ese amor que tiene la fuerza suficiente para sobreponerse a cualquier cosa.

miércoles, 15 de julio de 2020

No hablas italiano

Ciao, semplicemente ciao
Difficile trovare parole molto serie
Tenterò di disegnare
Come un pittore farò in modo
Di arrivare dritto al cuore
Con la forza del colore
Guarda, senza parlare
Azzurro come te, come il cielo e il mare
E giallo come luce del sole
Rosso come le cose che mi fai provare”
 (como un pittore, Modá)



Adoro los desayunos. La brisa del verano, ese azul cielo que tiene la tierra que me vio nacer. Y tú compañía, que ilumina mi alma más que el Sol. No se ha de decir pronto te quiero. Me resisto a pronunciarlo, y, sin embargo, sé que tú me quieres. ¿Cuál convención social nos hace callar los sentimientos tempranos, esas ideas locas que nos pasan por la cabeza? Sí yo lo digo primero quizás pierda una batalla pero gane la guerra. Sí lo digo bajito, mientras tienes la cabeza apoyada contra mi pecho quizás no te des cuenta. Eso es: pronunciaré el te quiero en italiano,inaudible, y no lo notarás. Acariciaré tu cabeza sin descanso entre cada sílaba, querré cuidarte siempre hasta el fin de los tiempos, soñaré con un futuro contigo hasta que se termine mi imaginación, y mi silencio hará imposible que adivines cuando te declaré mis sentimientos.

martes, 14 de julio de 2020

Algarve amor

" Talvez por não saber falar de cor, imaginei
   Triste é o virar de costas, o último adeus
   Sabe Deus o que quero dizer
   Obrigado por saberes cuidar de mim, tratar de mim
   Olhar para mim, escutar quem sou
   E se ao menos tudo fosse igual a ti" (Facil de entender, The Gift)




Carvoeiro. El paraíso.

He perdido la cuenta de las veces que te he pedido que te des la vuelta, no quiero quejidos a la hora de dormir sino es por despertarte entre noche para amarte. Estás tumbada con tus gafas de Sol como protegiéndote del mundo y no paras de sonreír como gesto permanente. El acantilado con forma de V parece resguardarnos,  hacernos olvidar. ¿Quien eres tú? ¿Como hemos llegado hasta aquí? El circuito cerebral del enamoramiento es el más primitivo del ser humano, está al lado del hambre, y así me siento yo, hambriento continuamente de tí, con la ceguera del amor que impide ver defectos. De los siete idiomas que hablas, el más gracioso y sensual de oir es el portugués, pues pronunciando "Teu corpo combina com meu jeito" al oido consigues que haga cualquier cosa, hasta el punto que has creado una asociación de ideas y el otro día me excité cuando pediste la cuenta en la Pousada. Y así abrazo tus palabras como me hago dueño de tu espalda. Date la vuelta amor, nos queda toda la tarde.

lunes, 13 de julio de 2020

amar sin enamorar

"- ¿Por qué me miras tan fijamente? -me preguntaba.
  - Porque eres bonita -respondía yo.
  - Eres la primera persona que me lo dice.
  - Es que yo soy el único que lo sabe".

(Al sur de la frontera, al oeste del sol, Murakami)



Escucho tu relato y lo hago mío, pues habías sentido la misma decepción que yo, esa espera nocturna con cena fría en silencio a que apareciera por la puerta. Los primeras noches son de incertidumbre, resultan hasta románticas, cada minuto es como una prueba más de amor: El volvía cansado, mientras se desvestía tu le recalentabas la comida, le preguntabas desde el otro extremo de la casa como había ido el día. Un día empezó a responder con gruñidos, dejó de excusarse por aparecer de madrugada, por no avisar que había cenado con clientes. Empezó a tratarte como una gestión más que hacer en el día, por no querer sexo antes de dormir. A partir de ahí cada día se convirtió en una copia del anterior, salvo los fines de semana, en los que te ofrecía escapadas románticas, por la misma razón que se venden cajas de bombones y juguetes en los aeropuertos, vidas de personas entregadas al trabajo, que por el trabajo no tienen vida. En algún momento de esa rutina despertaste, viste que aquello no es, que estabas desperdiciando años maravillosos en alguien que te quería pero a quien no importabas. Tú, que anhelabas voces de niños por el pasillo, no veías realizados tus sueños, oías en cambio te quieros vacios, discusiones en el coche por su ausencia los fines de semana. Y le cabreabas tanto que a veces daba media vuelta. Hasta que un buen día decidiste irte. No lo pensaste mucho, no sabías lo que querías, pero sabías que era lo que no querías. Quizás la felicidad, ese concepto tan abstracto, que varía según la persona y el momento.





viernes, 10 de julio de 2020

No necesitamos amor

"Hay quien nace purasangre,
Cosa buena, cosa mala
No es cuestión de raza
Más bien suele ser carácter" (Pau Donés)"






Me llamaste con urgencia, como si necesitaras un abrazo para sobrevivir. Así que no llegué a tener tiempo apenas de mirarme en el espejo y salí corriendo en tu búsqueda, tenía que salvar tu vida. Tú, enjaulada entre horarios de hospital, tenías la mañana libre. Yo activé la comunicación no verbal que se hizo carne al desvestirnos, ese silencio de sexo con ruido ambiente. Antes del segundo asalto intenté hablar: "Déjate de tonterías y fóllame" me dijiste al oido. Como y siempre hago caso a este tipo de sugerencias. Al terminallo, con ese saber hacer que sólo tú tienes, te pusiste mi polo, saliste a fumar por la ventana y durante unos minutos actuaste como si no estuviera, sabiendo que estaba admirando tu orgullo creado a base de sentadillas. Luego tu esculpido cuerpo de metro ochenta decidió sentarse encima de una silla giratoria, abrazaste tus rodillas, guardaste distancia, mirándome medio distraida, haciéndote la dura. "Y que cuando salíamos no hiciéramos esto" me dijiste. Es verdad, dos décadas antes no hacíamos nada, sólo nos besábamos, paseábamos entre risas. Pero cuando nos volvimos a encontrar nuestros cuerpos encajaron a la perfección, como si estuvieran hechos para estar abrazados el resto de nuestra vida. Ya no tenemos que cruzar la frontera de la confianza, no tenemos que destripar nuestros más íntimos secretos, no tengo que realizarte promesas de amor, sólo disfruto de un último combate con tus palabras de amor que me elevan y me voy despedido por tus besos.

miércoles, 8 de julio de 2020

Apostar por el amor



Así que te entra el agobio y la cuenta la pago yo. De lo que te suceda yo no tengo la culpa, y para incumplir promesas ya están los políticos. Si tienes miedo a vivir, no vivas a mi lado. Si tienes miedo a amar, no digas que me amas. Soy una persona compleja. Tu eres una persona acomplejada. Necesitas seguridad por donde caminar, triste. Yo ando por lugares desconocidos disfrutando de las vistas, feliz. Al amar sólo le pido lealtad, que es algo mucho más profundo que cualquier compromiso. Y no todas las personas están dispuestas. Así que acostúmbrate. No preparo desayunos. No me despierto de buen humor. Grito sólo desde lo alto desde una montaña, súbela conmigo. Para mentir no vengas a mi vida. En mi modestia me considero un artista de la palabra, así que me las conozco todas. Encuentra a alguien a quien impresionar con ellas. Agita mi vida, hazme sentir como si estuviera leyendo un libro y de repente no supiera porque página voy, ni si es de día o es de noche. Se describir lo que siento haciendo arte, el arte del amor o el escrito y apuesto fuerte por el amor, a veces parece que me lo juego todo en una frase. Quiero ver tu arte en primera fila, sin más espectadores. Arriésgate, equivócate, vive. Acorta la distancia entre nuestros labios, pero mantén tu libertad. Tengo mala memoria, haz que no me olvide de tí. Tan sólo te pido lealtad. Ya se que es mucho. Que seas tú. Que cierre los ojos y te imagine sólo a tí. Que parezca que has sobornado a todos los poetas del mundo, que todas las poesías me recuerden a tí. Yo sólo doy prioridad a quien me la da. Sino soy tu último pensamiento antes de dormir y el primero al despertar, no me hagas perder el tiempo. Hay alguien a quien haría muy feliz y tu lo estás impidiendo. Tengo cicatrices en mi cuerpo, pero las olvidaré si conviertes las horas en minutos (o si encuentras un sólo defecto a Love of Lesbian) Quiero que liberes en mí tanta dopamina que tengan que declararte ilegal. Que no olvide el olor de tu piel. Que mi paz sea sentarme contigo en silencio. Que me recuerdes a alguien que conocí en otra vida. Si no eres capaz de todo eso, el mayor acto de amar que me puedes dar es desaparecer  (de manera dramática y falsa, como toda tu existencia) Pero por favor rápido, la chica de mi vida me está buscando. Y ten cuidado de contar todo tal y como fue: Tus falsas promesas, tu mentiras y tu dramatismo. Sino puede que escriba sobre tí. 

martes, 7 de julio de 2020

Amor de enemiga





Leo tus preguntas y no puedo sino reirme ¿Quién es el tipo este? Soy el tipo que te llamo destructiva, pues eres tú peor enemigo. Que cuando criticabas mis carnes te respondía que tú ibas a acabar como mi amiga, o como tu madre, ambas más anchas que largas. La genética hace que las hijas se parezcan a las madres, y la gravedad hace el resto. ¿Quereís risas? Riámonos entonces: Querida, tienes genética de culo y caderas y ambas tenderán a infinito. En ausencia de amor solo emitías duros reproches todas las noches, besos con mentiras, abrazos de traición, críticas a quien te rodea.

Recuerdo una vez copulando con fruición con cierta señorita -cuya perdida mirada en una foto quedó inmortalizada- que tuve que elevar el final de su espalda porque por su falta de amor no me estaba enterando de nada. Fue entonces cuando pensé en poner más empeño -pues solo yo sabía que iba a ser la última vez que le introduciría el leño- Y así como pese a que no todo sale (o entra) como queremos, al final nos... Tenemos que conformar y reconocerlo, pues tomarnos la vida en serio hace demasiado seria la vida.

Amor cruel

"I gave you everything you ever wanted
It wasn't what you wanted
The men who love you, you hate the most
They pass through you like a ghost
They look for you, but your spirit is in the air
Baby, you're nowhere
Oh love
You say in love there are no rules
Oh love
Sweetheart
You're so cruel" (So Cruel, U2)



Vuelves a escribirme para decirme que todo te recuerda a mí, que me echas de menos, que dejé un vacío en tu vida, que sientes pinchazos en el estómago, lo mismo que me decías de tus parejas anteriores, todo te recordaba a ellas. ¿Sabes? Cuando te conocí me enamore al instante, con esa sensación de querer un futuro maravilloso contigo, algo para lo que un científico como yo no tiene explicación. Como decía Pascal, el amor no tiene que tener sentido para tener sentido. Finalmente conseguí tenerte entre mis brazos el tiempo suficiente para que a través a tus desprecios cambiaras el paradigma. Desperté una mañana imaginándome un futuro contigo completamente distinto, con la cruel balanza a tu favor, sufriendo por tu amor durante décadas pero sin ser feliz. Un futuro en el que eras la mujer de otros, pero no mía, pareja de todos y de ninguno, como el perro del hortelano. Un futuro en el que seguías con los fantasmas de tu pasado como centro de tu conversación, hablándome de ellos todos los días, riéndote de las desgracias que provocabas a otros como si tuvieras el poder para hacerlos sufrir, como si fueran marionetas que manejas a tu antojo, haciendo daño a todos los que te rodean, en tu ilimitada maldad, que como pude comprobar es lo único que se te da bien. Probablemente nunca deje de quererte, aunque no deseé verte nunca más y aunque no te soporte,  porque amar no es opcional pero estar enganchado a alguien que te hace sufrir si lo es. No quiero estar con alguien que años después me haga buscar consuelo en brazos de otras, en un sinsentido absurdo de palabras vacías. No quiero pagar amantes porque tu estés entregando tu amor a muertos o alcobas de otros tiempos. A diferencia de tí, sé estar solo sin sufrir ausencias. Y todos tenemos derecho a ser felices, incluso tú,  aunque tus exigencias te lo impidan.

domingo, 5 de julio de 2020

Amor de propia vida

- ¿Y la amabas? 
- Más que mi propia vida. 
- ¿Como es eso? 
- Cuando antepones sus deseos a los tuyos. Cuando al cerrar la boca coges aire y solo sientes sus labios. Cuando pregunta si os veis y sólo hay un sí por respuesta. Cuando propone locuras, y tu asientes sin pensar, más allá de toda racionalidad. 
- ¿Y te hizo daño? 
- lo hizo la primera vez y la segunda. En algún momento desperté y no hubo una tercera. Afortunadamente, porque ahora afirma que todo lo que me prometió, desde matrimonio hasta los dos hijos, era una broma, que solo estaba jugando conmigo. Todo los te quiero entre gemidos, el sentirnos almas gemelas... Todo era mentira. Que Dios la juzgue. Aunque quizás hasta las misas a las que asistía eran una pose y no sentía ninguna. Ya no sé qué creer, la 
verdad. 
- No te preocupes, yo te quiero y nunca dejaré de quererte. Nunca. 
- Lo sé, aunque sea por la fuerza de la costumbre, supongo. 
- Te equivocaste. Nos pasa a todos en algún momento. Saboreaste antes de sentir, sentiste sin comprender y te engañaron. Eres bueno. Podría venderte que conmigo serás el hombre más feliz del mundo, pero prefiero que seamos moderadamente felices, juntos. 
- O moderadamente desgraciados. 
- No, felices. Porque nunca te haré exigencias estúpidas: Te amo tal y como eres. Hasta cuando estás de mal humor. 
- Cuesta confiar - respondo mientras te beso.
- Si quieres mi opinión... 
-... 
- Era una estúpida, no sé como pudiste estar con alguien así. Contesta tonterías, solo se ríe de los defectos ajenos y su conversación se limita a temas personales. 
- El amor es ciego. Día a día abrimos los ojos. Algunos los abren tan tarde que no pueden huir y se quedan con las parejas equivocadas para siempre, por costumbre. 

sábado, 4 de julio de 2020

Amor maduro





Entonces saliste en mi auxilio, pues la soledad de alcoba no buscada sólo se puede solucionar tapando el hueco de la cama. Tras una breve conversación decidiste que tu necesitabas verme y yo también, y viniste en búsqueda de mis brazos. Fui a recibirte y observé como intentabas aparcar mal, nerviosa. No nos besamos. "¿Sabes donde vamos?" "Arranca" te contesté "¿Pero adonde? ¿Doy vueltas en círculo?" "Es una posibilidad" contesté entre risas. No hable más, me limité a meter la dirección en el coche. Te costó mirarme, hasta que llegamos y dijiste en un suspiro "Estas muy guapo, más delgado" "Agradéceselo a la otra". Te reíste como si hubiera contado el mejor chiste del mundo,   y entramos a trompicones, como si nos fuera en ello la vida. La decoración sencilla, el sofá acogedor, todo invitaba a besarnos pero esperé a la segunda copa para que no te asustaras por falta de confianza. Al fin y al cabo, sólo nos conocemos desde hace veinte años, como quien dice desde antes de ayer. Con la tercera fuiste tu la que me quitaste la camisa, quizás por los nervios o porque mi verborrea estaba funcionando. Pronunciaste mi nombre: "No me conquistes más, estoy aquí" me dijiste en un abrazo. Y fueron en esos momentos de torpeza cómicos, de ropa por el suelo donde noté la diferencia: Cálida, entregada, cariñosa. Sabías lo que tocabas y como tocarlo. Sabías amar despacio, en definitiva. Enganchaste mi ritmo y disfruté como cuando éramos adolescentes, pero con experiencia y picardía añadida. Quizás tu "Chico, pues no sabe lo que se pierde" sean todas las palabras que un hombre necesita oir. "Me tengo que ir, los niños madrugan" Y el último beso, desde tu coche, me lo diste en la mejilla. El ultimo abrazo con tu mirada. Para el resto tenemos todo el tiempo del mundo.

viernes, 3 de julio de 2020

Techo de amor



Si echarte de menos es el precio que he de pagar por limpiar mi cuerpo de las impurezas de tus palabras, irme poco a poco desintoxicando de tus intenciones espúreas y borrar toda energía de fracaso que llevas por bandera, que así sea. Quizás resulte carísimo, pero no más que pagar tus caprichos, pues estos cuestan años de vida. Afortunadamente huí de tus brazos antes de que me subieras al acantilado para luego tirarme desde lo alto. Quizás nunca te importé. Quizás sólo yo te amaba con locura, mientras tu te reías de mí a mis espaldas. Pero me comentan que no puedes dormir bien, y si así es será por mala conciencia, consciente de tu equivocación, por la monstruosidad de tu comportamiento. O quizás sea alguna enfermedad por abrir tu aljaba a tantas flechas. Es mi experiencia que los peores días de su vida siempre aguardan a los que, a sabiendas, dañan a otros. Es ley de vida: Las energías buenas, las personas positivas, la bondad, el sacrificio siempre obtienen resultados. Todo lo que sea distinto a esto no funciona. Amar es la única respuesta.

jueves, 2 de julio de 2020

Amor inmaduro

"Ama y haz lo que quieras,
Si callas, callarás con amor;
Sí gritas, gritarás con amor;
Si corriges,
Corregiras con amor,
Si perdonas,
perdonarás con amor" (San Agustín)



Me dijo un amigo: Hay personas inmaduras que hacen daño sin querer. Yo no puedo estar más de acuerdo con la definición. Lo jodido es ser la persona a la que intentan hacer daño. Sobre todo cuando todo se convierte en un agregado de amistad profunda, cama y risas. Como si fuera una película que auna drama, romanticismo y comedia. El drama se abre camino con una fuerza inusitada, arrasando todo a su paso: Duelen más tus mentiras que tu infidelidad. Cabrea más la deslealtad: Esas falsas promesas de matrimonio, hijos, todo lo soñado. Y en esa forma de amar despreciando principios básicos, destruyes a las personas. Afortunadamente el destino es algo de lo que no podemos escapar ni para bien ni para mal y tanto es el mal y tanto dolor que generas a tu alrededor que tu existencia acaba siendo triste, pues nada te sale bien. Cuanto hay aún que explicar sobre inteligencia emocional a algunas personas: Si no sabes amar, es muy dificil que nada más en esta vida te salga bien, pues va todo unido, y así, como difícil es volver a poner un árbol recto cuando creció torcido, es muy difícil alcanzar la felicidad cuando se hace daño a otros. Cuando dicen que la fidelidad, la humildad y la bondad son signos de inteligencia no se equivocan: Los ineptos tienen envidia porque siempre tienen menos éxito en la vida que los inteligentes, se creen más de lo que son en vez de aceptar su falta de valía, y terminan juzgando a los demás como único pasatiempo. En su orgullo, además, no conocen el perdón. Son las mismas que se asombran cuando los despiden, cuando las amistades les abandonan, las que creen que su vida no tiene sentido y les echan la culpa a otros, y su mayor equivocación es su actitud: Lo bueno en la vida no siempre viene a tí, a veces tienes que ir a por ello.