miércoles, 7 de julio de 2021

Amor e incertidumbre



El amor es ausencia, echar de menos por horas y días, es soñar despierto y hacer el amor durante horas y días. Es hablar durante horas y días: Por eso cuando paso un día sin verte el día parece menos día, la luna desaparece del horizonte de noche, negra como tu pelo. ¿Qué es deseo, que amor? ¿Qué dió paso a qué? ¿Cómo pude estar tanto tiempo triste, cuando la felicidad estaba tan cerca? Podía cruzar un puente invisible sin saberlo. La vida no cambia, es la misma función, el mismo espectador. Son las personas las que marcan la diferencia con su belleza, sus curvas y su capacidad de amar. Y las caricias de tu sexo son tan maravillosas que no quiero despertar, quiero seguir admirando tu belleza hasta el fin de los días, con la luz de tus ojos como testigo.

martes, 6 de julio de 2021

Hertogenbosch, milagros de amor

  


Hertogenbosch

Como el milagro de Hertogenbosch, tu pequeña mano agarrada a la mía es un milagro: Te quiero tanto que parece que perdí el miedo de golpe. Es la magia del verde, ese que te gusta tanto que me ponga. Quizá amarnos sea un milagro: Me abrazaste en mi hora más oscura y me hiciste el amor como no sabía que era posible: Un sexo que parecía prohibido por el lugar y por las sábanas. Y es que es ahí donde aparecen los milagros: En lugares y momentos en apariencia prohibidos, tu pequeña mesando mis cabellos, volviéndome loco, tanto como para que acabes tomando jengibre pronto.

Breda y Joaquín


 Breda

Joaquín es de Alicante, un enamorado de su tierra, habla de ella con pasión, como si fuera un tesoro escondido, como si millones de ingleses, rusos y alemanes no pasearan sus pálidos cuerpos por allí. Joaquín ama a su mujer, a sus hijos, ama España, que es lo mismo que amar a la familia, la patria de alguien no es sino las personas que ama, los recuerdos, las vivencias. Joaquín ama el derecho: Ha visto de todo, vivido de todo, y lo cuenta con una sonrisa, que es como hay que contar las historias. Es auténtico, de esas personas que ya no quedan.

domingo, 4 de julio de 2021

Espías digitales en Haarlem

 


Haarlem.

Los trastornos límites de personalidad realizan constantes rituales, como cotillear a sus ex-parejas por despecho, de manera obsesiva. Estos ridículos actos suelen acontecer de madrugada, auspiciados por el alcohol y la soledad (hacerlo no socialmente con regularidad es síntoma de alcoholismo) asimismo tienen amigos que las usan de psicólogo, donde no hay reciprocidad, sólo escuchan, no hablan de sí mismas. Huyen ante la más mínima dificultad en la vida, no aceptan las críticas. El trastorno que provocan en los demás (como consecuencia del que ellos mismos tienen) es notable. Su currículum está lleno de trabajos nunca superiores a dos años (primero obsesión, después depresión, primero son los que más producen y luego se vuelven conflictivos, distraídos) en ciudades distintas y su  vida personal corre la misma suerte: Se obsesionan, se comprometen y pronto se cansan, son adictos a las frases de autoayuda, y jamás son felices. No encuentran su lugar en el mundo. A menudo sufrieron abusos en la infancia, donde ambos progenitores trabajaban, lo que contribuye también a su inseguridad personal y profesional, y sus parejas son siempre las mismas con distintos cuerpos.

Hoofddorp

 


Hoofddorp: Un lugar recóndito, con buen café. El lugar perfecto para mis últimos días o una huída de la realidad. Pienso en lo bonita que ha sido mi vida: He conseguido prácticamente cualquier cosa. He viajado, he amado. La brisa sopla y me hace sentir que estoy en otro planeta. El aire es limpio, frío, no hay lugar que no esté cubierto por un manto verde hasta llegar al asfalto.  Los paseos son tranquilos, reparadores. La amabilidad como pasaporte en la vida. La tranquilidad, el respeto a lo pactado como motor de la existencia. Mi padre siempre afirmaba que la riqueza de los holandeses era por la estabilidad, la ausencia de cambios, que las personas que creían que la vida es cambio eran desechadas por ella: Los cimientos construyen una casa, lo contrario lleva al caos. El amor por la rutina. Quién no entendió esto acaba siendo pobre, y, por su actitud poco práctica, triste. 

viernes, 2 de julio de 2021

Café Brinkmann

 


Y volver a sentir el olor a café de Brinkmann en Haarlem. Mucho antes que existieran las redes sociales sus galletas de acompañamiento indicaban el año de su fundación, en una época en la que no se desperdiciaban fotos en objetos cotidianos. Mi padre -que no era muy aficionado a las cafeterías-  adoró aquel local. Supongo que uno hace en tierra extraña lo que no es capaz de hacer en la propia. La libertad de la privacidad es algo que entendemos todos los que sentimos Wanderlust, todo los culos de mal asiento. Que distintos nos resultan los objetos cuando somos adultos, como si estuviera en una ciudad nueva, distinta. Pero los recuerdos parecen marcar nuestro destino y el fin de nuestros días como una exhalación.

Bloemendaal, 2021

 


Bloomendaal, 1988. Probablemente uno de los viajes con mi padre más absurdos: Ir a la playa en Holanda. Fue mis primeros contactos con el nudismo, cuando ya empezaba a entender la belleza de los cuerpos. 

Volver de adulto, tres décadas después a aquel pueblo lleno de leyendas de novela negra, de justicia poética, de consecuencia de actos: Cuentan que  una mujer hizo enloquecer de amor a un hombre tanto que acabó con su propia vida, y, la muerte y su guadaña, para hacer justicia, acabó con la vida de la persona más amada por ella, su padre. 

Y es que el cielo y el infierno no existen, sino en esta vida: Todo se paga en ella, por eso la venganza es un trasto inútil: Lo propio siempre vuelve. 

Nunca pensé en volver a Holanda, en mi cabeza solo recordaba curvas, enormes ojos azules y pelo lacio y rubio allá donde miraras. De adulto aquello cambió, el disfrute se centra más en el café, los desayunos, la felicidad de las pequeñas cosas, leer a Jo Nesbo en una playa extraña, en un lugar donde no tendría que haber playa, pensar en la vida como sucesión de hechos imborrables. Felicidad de verano, risas que con el frío del norte desaparecen. El verano como mundo mágico, el invierno como oscuridad de nuestras vidas.