Relatos de ficción "Captar en lo que se ha escrito es síntoma de lo que se ha callado" (Nietzsche)
jueves, 3 de octubre de 2019
Amor redondo
martes, 20 de agosto de 2019
Amor de Altura
Y estabas allí, desnuda frente a la pared de colores, delante de frases de poesías desconocidas, lista para amar. Después el atardecer acarició mi espalda mientras estaba dentro de ti con calor y energía, mientras tu pedías que te amara más, que no parara ni un instante. Me atraías hacia ti una y otra vez mientras los rascacielos, testigos de nuestros abrazos, reflejaban la luz y parecían envidiarnos. Fue entonces cuando comencé a memorizar cada una de las partes de tu cuerpo, cada curvatura, cada centímetro de tu piel. Cuando comencé a oír el piano en mi cabeza, esa melodía trágica y alegre a la vez, que jamás había escuchado. Cuando instantes después nos relajamos entrelazando nuestros cuerpos quería detener el tiempo, ese que nunca acierta con el deseo de las personas, porque la felicidad es hacer cosas que dan sentido a nuestras vidas pero siempre nos falta tiempo. O sobra cuando deseamos volver a ver a alguien después de una ausencia. Y tu, mi felicidad ¿Dónde estarás ahora? ¿Cuándo te volveré a ver? Tendré que soportar día tras día esta incertidumbre, ese cielo gris. Hasta que volvamos a vernos, hasta que vuelva a oír tu voz llamarme con diminutivos, hasta que coincidamos bajo el cielo de Berlín. Estas lejos, sin duda, porque mi voz te llama y no me escuchas, hasta que vuelvas a oírla, bajita, bajo la quietud de las sábanas. Hasta que las palabras se conviertan en promesas, y las promesas, en sueños. Entonces te cogeré de la mano y pasearemos por la calle como si estuviéramos juntos desde siempre.
martes, 6 de agosto de 2019
Risas nocturnas de amor
martes, 16 de julio de 2019
Amores fantasma entre semana
"Did I disappoint you?
Or leave a bad taste in your mouth?
You act like you never had love
And you want me to go without" (U2)
Me diste esperanza: Mi corazón no latía tan rápido desde hacía mucho tiempo. Nervioso, frenético, las palabras salían de mis labios como si en mi cerebro no hubiera nadie al volante. Por mis pensamientos pasaron todas las tonterías que pueden pasar por una cabeza que no había sentido nada en Dios sabe cuanto, como si hubieras despertado mí alma andaluza, dormida, olvidada, como si nunca hubiera tenido pasión hasta que sentí tus labios. Los que besan saben que la emoción la da ese instante previo, la pausa infinita, la mirada distorsionada, la magia.
De pronto, era el día siguiente, y todo parecía un sueño. No te tenía en la agenda. No recordaba tu nombre. Y, si embargo, tu recuerdo me perseguía en cada esquina, en cada abrir y cerrar de ojos, con ese dolor que solo causa la ausencia. Tocaba olvidar, la parte más difícil cuando en mi memoria perduran tus besos.
miércoles, 10 de julio de 2019
Amor Vacuo
Se que tú también sientes el vacio de la ausencia. De alguna manera lo sé. Hoy habrás despertado confundida en la cama, sin saber donde estaba yo, por qué habré madrugado tanto. Pero esta vez no voy a volver, no te voy a esperar con croissants recien hechos en la cocina, no vamos a compartir nuestras impresiones matinales, no vamos a confesar nuestros miedos. Sé que me echarás de menos, porque las personas que importan, cuando no están, dejan un recuerdo imborrable, nos guste o no. Las casas tienen un efecto curioso, parecen más grandes cuan menos personas habitan en ellas. Andarás por el pasillo y no te cruzarás conmigo, en algún momento me buscarás instintivamente para preguntarme algo, desde la otra punta, y no habrá respuesta. Mirando ropa pensarás que a mi me vendría bien esa camisa, hasta que te des cuenta que ya no me pondré lo que te gusta, que ya no seré tu juguete. Y quizás entonces sentirás tristeza. Orgullosa, evitarás sentir arrepentimiento, pensando una vez más que no cometes equivocaciones. Puede que incluso guardes nuestras fotos en algún lugar donde solo las puedas ver tú, para no pasar vergüenza, para mostrarte fuerte, para seguir mintiéndote a ti misma. Y comenzarás de nuevo una relación, un amor vacuo, para convecerte a ti misma de lo maravillosa que eres. Mientras yo, en la distancia, sólo desearé tu felicidad.
jueves, 23 de agosto de 2018
El deseo es tu espalda, la libertad es amar
miércoles, 8 de noviembre de 2017
Llave de amor
Encontraste la llave. Quizás fue mi inconsciente, quizás quería que la encontraras. Que importa eso ya. Cuando te conocí eras hermosa, pero imposible. Me avisaron de tu carácter, ese inconformismo de silencios y no silencios repetitivos que pueden volver loco a un hombre. Buscabas un caballero andante, nada te valía. No comprendías que el amor puede durar toda una vida, pero que la belleza es efímera, que un día despiertas y no te reconoces en el espejo. Encontraste la llave, y empezaste a darme voces, poseída por la incomprensión de quien se cree tan hermosa como para hacer feliz a cualquier hombre. Que más da tus facciones perfectas. No, no me basta contigo. Soy hombre, quizás de los de antes, de esos que anhelan desabrocharse la camisa al llegar a casa y olvidarse del exterior. Sin reproches, sin quejas, tan sólo descanso. Pero tu no lo vas a permitir. Anhelas la preocupación diaria por pequeñas cosas sin importancia como si fuera la razón de tu existencia. Y sin ganas de vivir me dejas, después de tu enésima queja. Minutos después entramos en la sección celos. No diferencias cuando hago tonterías de cuando flirteo. Es más: No me dejas hacer mis tonterías, o al menos lo intentas sin éxito. Con tu voz de fondo pienso en mi padre, que afirmaba que se baila como se folla: Si una mujer no baila, huye. Mi sonrisa bobalicona como producto de este pensamiento es interpretado como que me estoy riendo de tí. ¡Que cojones me voy a estar riendo de tí! Hace un cuarto de hora que dejé de prestarte atención, aunque verdaderamente mi capacidad es reducida. Celos ¿De quien dices? Ni me acuerdo de quien hablas, me has presentado a tantas amigas, cada cual más fea que la anterior (y yo sólo me acuerdo de las guapas) que recordar me resulta difícil, así que te miro con cara de perro que quiere salir al parque mientras la dueña se muestra pensativa, y me sueltas que no, que no te doy pena. Vale, la comunicación gestual como que no, alabarte no va a servir de mucho y cualquier cosa que diga va a resultar contraproducente. Pero no puedo callarme, es contrario a mi forma de ser: Cariño, deberías de ir a clases de baile. Y al decírtelo, tu cara se ilumina, yo sonrío como cuando acierto una pregunta del Trivial, te olvidas de la llave y me llevas a la habitación.




